Mis celos juguetones y yo, pedimos perdón. Ellos son los que me ayudan a darme cuenta lo mucho que te quiero; y sí, soy terrible, pero por culpa de ellos que me molestan todo el tiempo. Son malos, malos. Y no me dejan ver que sos mío por algo, que no solo es porque tuve muchísima suerte.
Entraste de improvisto y quiero que te quedes, y porque mis celos se pusieron inmaduros un rato no quiero que afecten. 
Ya lo sabes, te quiero hasta el cielo y más.

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